
La Sustancia
2024


Coralie Fargeat
Coralie Fargeat
Raffertie
Benjamin Kracun
Demi Moore, Margaret Qualley, Dennis Quaid, Gore Abrams...
141'
Una vieja estrella de TV se deprime por el paso del tiempo, notándose vieja y echando de menos su lozanía e imagen. Un accidente automovilístico la llevará al quirófano, donde un enfermero le dará un contacto para conseguir “La Sustancia: La mejor versión de ti mismo.”
“El orgullo de haber sido y el dolor de ya no ser” -trastocando, con perdón, la letra de Gardel y Lepera- es otra versión de búsqueda de la eterna juventud, otro Retrato de Dorian Gray...
Las vicisitudes en procurarse y administrarse el misterioso tratamiento -cuyo resultado es la transformación de Demi Moore en Maggie Qualley- dan comienzo a una trama interesante, por momentos inteligente. Pero el promisorio comienzo derrapa pronto…
Como esos relatos anti belicistas que nos muestran la crudeza de la guerra para interpelar al espectador, la directora otorga una mirada “ultra machista” al programa de TV conducido por la/s protagonista/s… Pero el resultado es opuesto, con primerísimos planos sobre la feminidad de Qualley que son, en cantidad y detalle, totalmente excesivos.
La mirada “ultra feminista” de contraste no compensa, porque cae en la generalización y se limita a mostrar absolutamente a todos los hombres del elenco como misóginos y de pocas luces. Recurso fácil y, para seguir con metáforas lumínicas, poco lúcido...
De pronto los efectos secundarios de “la sustancia” convertirán el filme en un grotesco muy burdo y desagradable, con innecesarios momentos de gore intentando dar forma a una suerte de comedia bizarra que queda a mitad de camino entre el asco y el espanto…
Pero donde la Directora desbarranca su feminismo desde la punta del Everest es que “la mejor versión” parece que sólo pasa por una imagen física mas que hegemónica, joven, voluptuosa y sensual… ¿No podría “la mejor versión de uno mismo” ser más inteligente por caso? ¿Más honrada, ética, generosa, sincera, humilde, prudente, justa..? NO para Coralie Fargeat.
“El orgullo de haber sido y el dolor de ya no ser” -trastocando, con perdón, la letra de Gardel y Lepera- es otra versión de búsqueda de la eterna juventud, otro Retrato de Dorian Gray...
Las vicisitudes en procurarse y administrarse el misterioso tratamiento -cuyo resultado es la transformación de Demi Moore en Maggie Qualley- dan comienzo a una trama interesante, por momentos inteligente. Pero el promisorio comienzo derrapa pronto…
Como esos relatos anti belicistas que nos muestran la crudeza de la guerra para interpelar al espectador, la directora otorga una mirada “ultra machista” al programa de TV conducido por la/s protagonista/s… Pero el resultado es opuesto, con primerísimos planos sobre la feminidad de Qualley que son, en cantidad y detalle, totalmente excesivos.
La mirada “ultra feminista” de contraste no compensa, porque cae en la generalización y se limita a mostrar absolutamente a todos los hombres del elenco como misóginos y de pocas luces. Recurso fácil y, para seguir con metáforas lumínicas, poco lúcido...
De pronto los efectos secundarios de “la sustancia” convertirán el filme en un grotesco muy burdo y desagradable, con innecesarios momentos de gore intentando dar forma a una suerte de comedia bizarra que queda a mitad de camino entre el asco y el espanto…
Pero donde la Directora desbarranca su feminismo desde la punta del Everest es que “la mejor versión” parece que sólo pasa por una imagen física mas que hegemónica, joven, voluptuosa y sensual… ¿No podría “la mejor versión de uno mismo” ser más inteligente por caso? ¿Más honrada, ética, generosa, sincera, humilde, prudente, justa..? NO para Coralie Fargeat.
47/100
El puntaje no es todavía más bajo "por lo que pudo haber sido"...
